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¿Cómo son los manifestantes que toman la calle al lado de los obispos, la COPE y el PP?

El testimonio directo de una manifestante defensora de la familia

Sin duda, son muchos los manifestantes llevados por los obispos, la COPE, el PP y los colegios privados y concertados religiosos a las manifestaciones contra el gobierno de Zapatero. A quienes no nos movemos en esos ambientes siempre nos queda la duda de cómo son esos manifestantes, su grado de conocimiento sobre los asuntos que les indignan, sus valores y sus argumentos. El pasado 30 de junio, miles de personas se dieron cita en una concentración en la Puerta del Sol de Madrid, el mismo día que el Parlamento votó la ley de uniones entre personas del mismo sexo. Se trata del mismo grupo social que hace pocos días se movilizó contra le ley de educación. La COPE, siempre al lado de los suyos, se encontraba recogiendo testimonios de estos manifestantes. Una grabación de apenas un minuto de duración recoge las palabras de una mujer, Margarita, madre de ocho hijos, que detalla sus razonamientos -en este caso contra el matrimonio entre homosexuales-, sus justificaciones científicas y sus principios. Escuchándole podemos ir comprendiendo el nivel político e ideológico de sus causas y, por supuesto, el fundamento científico y racional de los argumentos de la derecha católica que se moviliza en nuestro país.
Margarita, que se ha concentrado en la Puerta del Sol con dos de sus hijos, explica al periodista de la COPE de la siguiente manera cómo le afecta a ella la ley que permite el matrimonio entre homosexuales: “me agrede a mí como madre, porque si una mujer no se siente protegida por las leyes civiles y su marido difícilmente querrá tener hijos”.
A continuación aporta la base científica que justifica su posición: “Y quiero decir otra cosa, estudié neurociencia cuando hice psicología y allí nos hablaban de que cuando los animales tienen lesionados (sic) unas válvulas que se llaman las amígdalas, empiezan a presentar comportamientos tales como los que hacen los homosexuales, copular por el ano, en donde el ano, al recibir esos espermas, no puede nunca engendrar porque se encuentra la caca. Yo no creo que eso sea interesante para la sociedad en ningún aspecto. Luego, las mujeres, al masturbarse…. “. En ese momento ya le interrumpe el reportero para agradecerle su testimonio. “Gracias Margarita. Ha sido la opinión de una manifestante que está aquí apoyando con el lema Zapatero no nos escucha, Zapatero no nos deja hablar”.
Sin duda, un testimonio que nos ayuda a conocer el aval científico, el nivel intelectual y los principios políticos que quieren hacer llegar al gobierno de nuestro país los obispos, la COPE, los líderes del Partido Popular, colegios religiosos y asociaciones en defensa de la familia mediante sus medidas de presión en la calle. Parafraseando a Antonio Machado, que cada uno decida cuál de las dos Españas ha de helarle corazón, la de Margarita o la otra.

Enlace al archivo de sonido con la grabación emitida por la COPE

Pascual Serrano
Rebelión

¿Necesita Dios una radio?

Llevo una temporada larga con problemas acusados de insomnio por despertar precoz. A tempranísima hora se me escapa el sueño reparador y me veo enchufado al vértigo laborioso de la consciencia. Me dicen que es la edad, que con los años el organismo necesita menos horas de sueño. Pues qué fastidio y qué desilusión, porque quiere decir que este insomnio que me amarga las amanecidas no tiene cura, como los años. Como no tienen cura tampoco otras desilusiones y desesperanzas mucho más graves. Verán: en uno de esos insomnios en los que la mente, entre perezosa y ávida, se ve asaltada por desvaríos y estados de ánimo temblorosos, decidí buscar asilo espiritual en la radio de los Obispos pensando que a esa hora tan monacal de los laudes encontraría un remanso de pensamientos espirituales y/o alabanzas divinas. Fatal equivocación: lo que había era una voz desgañitada que repartía latigazos y preveía catástrofes sin fin.

En vez de serenar mi espíritu, la voz alteró mi alma. Aunque despierto, a esas horas procuro mantener un nivel de actividad mental bajo. Pero ese día me fue imposible: se me despertaron todos los sentidos como si luces de emergencia y tenía que reprimir la tentación de vestirme y salir corriendo hacia Portugal -apenas a 130 kilómetros- para que las ruinas de España y de la civilización occidental y cristiana no me pillaran debajo. Además, confieso que aquel tono tronante y apocalíptico, y ese morbo que tienen siempre las descalificaciones personales y las condenas rotundas me mantenían cautivo, en tensión y pendiente de todo lo que aquella boca iba desgranando en materia económica, política, cultural, histórica, bolsística, deportiva y hasta climática, que también el clima y la sequía obedecían a una conjura manifiesta contra España y la civilización occidental y cristiana perpetrada por los enemigos de la patria. No faltó la crónica y crítica televisiva y periodística -todo es basura-; ni el espacio del corazón.

Llegó un momento, avanzados ya el alba y el tono jeremíaco, que me sentí realmente incómodo en aquella tensión porque, la verdad, yo no había ido a buscar ese producto radiofónico que se me estaba ofreciendo. Me decía: cambia el dial. Pero aguantaba: tú espera que ahora vendrá el enfoque espiritual propio y específico de esta Cadena que es la portavoz de una entidad religiosa. Ansiaba ahora más, en medio del vértigo mental en el que me había sumido aquella voz, escuchar algunas frases del Evangelio, testimonios de cristianos heroicos que alimentaran mi esperanza ya alicaída, o algo de canto gregoriano al menos. Pero allí seguía puro y duro, sin ningún planteamiento moral o evangélico, un mensaje económico ultraliberal -respetable como opinión particular-, una interpretación ultraconservadora de la historia -respetable-, un enfoque parcial de cuestiones culturales -perfectamente respetable, cada uno tenemos nuestras visiones-, una defensa partidista de siglas y personajes políticos -igualmente respetable a nivel personal, no eclesial, cada uno tenemos nuestras ideas-, una identificación afectiva con un equipo de fútbol determinado -como todos-, un ataque personal despiadado a otros profesionales de los medios -no respetable- y hasta unos juicios climáticos acordes con sus tonos catastrofistas.

Molesto por el nivel excesivo de consciencia al que me había obligado aquella voz con sus estridencias; decepcionado como consumidor de radio por no encontrar a esas horas aún vírgenes lo que la etiqueta del producto radiofónico me indicaba, me dejé invadir por preguntas y preguntas que se me amontonaban en la lengua. Y por alguna conclusión. Como ésta: esa voz tiene todo el derecho del mundo a expresar las ideas económicas, políticas, sociales, históricas, culturales, lingüísticas, climáticas, bolsísticas, periodísticas, deportivas, que quiera. Y sus fobias y filias. Y sus exageraciones y deformaciones, como hacemos los demás también. Incluso a ese tono montaraz, lleno de navajazos; allá él con su conciencia personal, con su ética profesional o con los tribunales. Pero -y he aquí las preguntas- si la Cope es la voz pública de la Iglesia católica; si es la radio de los curas, como dice la gente; si es la radio de los Obispos, entonces ¿los juicios económicos, políticos, históricos, culturales, deportivos, climáticos vertidos expresan la opinión de los creyentes católicos, de los curas católicos, de los obispos católicos sobre esas materias? ¿Acaso pensamos todos igual? Más: ¿es que como católicos hay una valoración común sobre esos temas? ¿En base a qué? La perplejidad y el desasosiego subieron de tono cuando se me apareció en mitad de la mente la pregunta clave: si la Cope dice interesadamente que es la voz de fieles, curas y obispos católicos, ¿será también la voz de Dios? ¿Necesita Dios una radio? ¿Será Dios ultraconservador en economía, política, en interpretación de la historia, en asuntos patrióticos y nacionalistas? ¿Es Dios del Madrid y contrario al Barcelona y otros? ¿Las predicciones de Bolsa tendrán el auxilio milagrero de algún santo último cuyas andanzas terrenales fueron aficionadas a las finanzas? Cuando el portavoz defiende a un partido y a unos políticos frente al resto, ¿hay que entender que volvemos a la vieja y antievangélica práctica de los partidos confesionales, tan equívocos, y la prensa católica, tan cautiva? ¿Es el católico libre de elegir las mediaciones políticas, económicas, culturales que crea en conciencia más acordes con el mensaje evangélico, o sólo los portavoces eclesiásticos y radiofónicos tienen esa libertad? ¿Tendrá algo que ver todo esto con el aumento acelerado de cristianos sin Iglesia? Embalado como estaba, aún ascendía el nivel de mis preguntas: ¿dónde iremos a parar los fieles, curas y obispos -¿los hay?- que no tenemos idearios ultraconservadores a pesar de tantas imposiciones?: ¿al infierno?, ¿al limbo? (que quizá hay que reinventar para los que sigan aceptando la doctrina del Vaticano II sobre la autonomía de las realidades temporales). Cuando el portavoz radiofónico insulta, desprecia, se mofa, ¿hay que entenderlo como un imperativo del mandato evangélico del amor al prójimo o es fruto del seguimiento de aquel gesto del Señor Jesús cuando cogió un látigo y fustigó a quienes habían convertido el templo en una cueva de ladrones y traficantes de dineros, doctrinas interesadas, negocios a costa del pueblo, privilegios, influencias y poderes?

En buen berenjenal me había metido el insomnio: cuando me levantara, a las tareas normales del día tendría que añadir el consultar a las autoridades competentes -eclesiásticas, por supuesto- esa batería de preguntas. ¡Qué ruina! Pero no acabó ahí mi aventura radiofónica mañanera. De la decepción por elengaño y manipulación de la etiqueta del producto radiofónico Cope; de la tensión por haber sido arrastrado a un ritmo mental inapropiado a esa hora; de una cierta vergüenza por haberme dejado embaucar por el morbo del insulto personal y el simplismo de juicios -el que no está conmigo está contra Dios, la patria, los católicos-, pasé directamente a la indignación y hasta a la rabia cuando al portavoz le tocó el turno de hablar de los “subsaja” (sic), como antes los “sudaca”, a los que llamó delincuentes por atentar contra la soberanía española. Dijo más: ésos que pueden viajar hasta ahí no son pobres, los moros -Marruecos- usan a los negros para conquistar las ciudades cristianas y españolas de Ceuta y Melilla, la Europa cristiana no puede dejar entrar a esos millones de musulmanes, el Gobierno y la policía y el Ejército son unos blandengues en la represión, etcétera. ¡No daba crédito a mis oídos: la pobreza del mundo reducida a una cuestión de nacionalismos y credos! Esa pobre gente, empujada por el hambre y las condiciones de vida inhumanas e injustas en sus países de origen, fruto de un sistema económico y de valores absolutamente perverso -precisamente porque produce esas situaciones-, sólo merecía del portavoz eclesiástico un análisis simplón de corte ultranacionalista, xenófobo y racista. ¡Ni una palabra de misericordia, ni una lágrima, ni un sentimiento hacia esos hombres y mujeres crucificados en una valla de cuchillos, y antes en las condiciones de vida de sus países, y antes en las leyes del comercio internacional y las relaciones de poder antiguas y nuevas, y después en la desolación y abandono de los desiertos africanos! Ni una condena -ahora sí, por motivos humanitarios y evangélicos- al Gobierno socialista por practicar y colaborar en la represión inhumana e ilegal de esos emigrantes y en el sistema económico y político global que los genera, por violar derechos humanos. Ahora no me surgieron preguntas y perplejidades sobre lo que piensan los fieles, curas y obispos, que también hay de todo. Tenía claro por haber leído y recordado muchas veces el testamento del Señor Jesús, el único que fundamenta mi fe: “Lo que hicisteis con uno de mis pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis… Venid, benditos, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed, estuve en la cárcel, enfermo…, fui robado y arrojado a la orilla del camino de la historia… y fuisteis prójimos míos…”. ¡Tanta radio católica para acabar riéndose de los pobres!

Definitivamente el portavoz eclesiástico me había puesto de mal humor. Y desde la cama, con la luz aún incierta y sonrosada, empecé a gritarle ingenuamente, como si me fuera a escuchar: usted y su grupo de comunicación y los jerarcas eclesiásticos que les sustentan -en viaje de regreso hacia el nacionalcatolicismo- tienen todo el derecho del mundo a tener sus opiniones. Yo las respeto, como pido respeto para las mías. Pero no digan que sus opiniones son las de los católicos españoles. Es mentira. Yo soy católico, y a mí sus opiniones y sus insultos no me representan. Ni a otros muchos que empiezo a oír en la calle o en los medios. Ni pueden representar a una comunidad que, en cuanto tal, ha de tener convicciones evangélicas, no intereses. Dice la gente que son ustedes la radio de los curas. Mentira. Yo soy cura y no necesito, como otros muchos -bien es verdad que otros sí, ¡pluralidad!-, una radio comercial para mis tareas. Ni la Iglesia española necesita para ser testigo del maestro Jesús de Nazaret un instrumento comercial que le ha exigido ya -recuerdo la dictadura-, le exige hoy y le seguirá exigiendo unos costes y servidumbres empresariales -cuántos conflictos y resquemores laborales-, comerciales -financiación por entidades de claro comportamiento injusto-, unos maridajes partidistas que la hacen inservible para los objetivos que teóricamente dice perseguir. Hay otras fórmulas de radio no comercial que se ajustan técnicamente mejor al objetivo de servicio, no de competencia ni confrontación por tartas publicitarias y lucha por audiencias cautivas y votos que sólo los dan los contenidos políticos. La fórmula de Cope radio comercial es un arma de presión social y política heredada de la época de los privilegios omnívoros para seguir defendiéndolos, es un instrumento sociopolítico que maneja a su beneficio un solo sector de los obispos, de los curas, de los católicos, de los grupos de comunicación; es una confusión de planos y de mentes, una ocasión de peleas estériles hacia dentro y hacia fuera. Lo pienso ahora que se ha incendiado el tema y lo pensaba hace años cuando estudiando periodismo me ofrecieron puestos en una emisora. Y que conste que lo grito por desahogo moral, no porque albergue esperanza alguna ni de curar el insomnio que me reprodujo este vértigo de fastidios, perplejidades y rabias, ni de que los sectores ultraconservadores de la Iglesia suelten su presa. Así que sólo me queda un consuelo: hacer objeción de conciencia al portavoz eclesiástico, desobedecerle y brindar con Freixenet en Navidad. Se puede, ¿no? ¿O es pecado?

EL PAÍS  -  Opinión - 09-11-2005
Quintín García González es sacerdote dominico y periodista

LAS MENTIRAS DEL PP Y LA IGLESIA SOBRE LA LOE

Datos sobre el inmenso chollo que tiene la Iglesia Católica con el Estado Español:

Muchas mentiras y ningún deseo de acuerdo

Y de postre una rima de Saltarin:

La Reforma Educativa

Dos problemas ha tenido
nuestra ley de educación,
la tan denostada LOGSE,
una ley que se aprobó
con el consenso de todo
el parlamento español,
excepto el de los de siempre
(no iba a ser una excepción).
Recuerdo, pues soy maestro,
cuando la ley se aprobó:
la recibimos algunos,
mayoría creo yo
como un soplo de vida
y con mucha expectación,
pues recogía la esencia
de años de investigación
de profesores, maestros
pedagogos… ¿Qué se yo?
Con ella se pretendía
hacer en la educación
todo lo que nos decía
aquella Constitución
que unos añitos antes
refrendó el pueblo español.

En fin iremos al grano,
después de esta introducción,
creo que el primer problema,
el primer tremendo error:
era una ley que exigía
que hubiera financiación
(si la hubo, no la he visto,
eso te lo digo yo
que llevo en el oficio
más años ya que la tos).
Y para colmo de males,
justo en plena implantación
de la nueva normativa
Aznar ganó la elección.
Como no estaba de acuerdo
con la ley de educación,
sus gobiernos con ahínco
y con gran dedicación
hicieron lo que pudieron
(y hasta algo más creo yo)
con tal de que fracasase
esta reforma en cuestión.
No aplicaron sus principios
o lo hicieron sin pasión.
Lo que hizo ese partido
con la ley de educación
es algo que se conoce
con el nombre de boicot.
El resultado es sabido:
El estudiante español
es hoy el más ignorante
que camina bajo el sol.

Y AHORA QUE LOS OBISPOS DIGAN MISA!!!

Comunicado de los presidentes de Federaciones y Confederaciones que integran CEAPA tras la manifestación conservadora contra la LOE

Los Presidentes de las Federaciones y Confederaciones que integran la Confederación Estatal de Asociaciones de Padres y Madres del alumnado (CEAPA ), que representan al 83% de las asociaciones de padres y madres del Estado español se han reunido en Madrid hoy 12 de noviembre.

Los padres y madres de más de 6.000.000 de alumnos que hemos elegido la escuela pública para escolarizar a nuestros hijos e hijas, no nos hemos manifestado en la calle, en contra de la LOE.

Aún no recogiendo todas nuestras reivindicaciones, consideramos que el proyecto de Ley Orgánica de Educación (LOE) es una Ley de progreso y de consenso basada en una educación para todos, que respeta el principio de igualdad de oportunidades y corresponsabiliza a todos los sectores educativos. Retoma el principio de equidad y recupera el verdadero contenido de la palabra esfuerzo para exigirlo a toda la sociedad en su conjunto, restituye la participación e implicación de las familias en la gestión y control de los centros educativos que nos negaba la LOCE, e incide en medidas educativas para evitar el fracaso escolar y conseguir el éxito de todo el alumnado.

Quienes manifiestan defender “la libertad de elección de centro para las familias”, en el fondo lo que pretenden es que el Estado no ejerza el control sobre los centros concertados a los que financia, para poder mantener así algunos de los privilegios de los que vienen disfrutando, tales como el cobro de cuotas a las familias, que permite una selección encubierta del alumnado.

CEAPA exige una escuela pública vertebradora del sistema educativo, democrática, laica e inclusiva, que garantice los mismos derechos a todos los ciudadanos.

Nos manifestamos en contra de aquellas acciones que van encaminadas a mantener los privilegios de la Iglesia Católica y de aquellos que quieren hacer de la educación un negocio y reclamamos a los poderes públicos un pacto que garantice la estabilidad del sistema educativo.

A estas alturas, tras tantas leyes, empezamos a pensar que la “paz educativa” puede ser un valor en sí mismo para beneficio de todos.

Más información:

Santiago Dosal Ariza

Departamento de Comunicación de CEAPA

+34 91 701 47 10

prensa@ceapa.es

Madrid, 12 de noviembre de 2005

Los amigos del cojo en acción!!!

Juez denuncia amenazas muerte tras artículo contra J. Losantos

 

El titular del Juzgado de Primera Instancia número 38 de Barcelona, Carlos Fanlo, ha presentado esta tarde una denuncia en el juzgado de guardia tras recibir él y su familia amenazas de muerte que relaciona con un artículo en el que atacaba duramente al periodista Federico Jiménez Losantos.

Fanlo ha explicado, en declaraciones a Efe, que los Mossos d’Esquadra le han puesto protección policial a él y a su familia después de las amenazas de muerte que ha recibido telefónicamente y que han sido efectuadas por ‘gente informada y conocedora de mi vida’.

En este sentido, el magistrado ha añadido que en las llamadas anónimas los autores le advertían de que sabían quién era su mujer y en qué colegio estudian cada uno de sus tres hijos, ‘lo que me ha llevado a pedir protección’.

Pese a estas amenazas, el juez ha señalado que no le van a intimidar, por lo que ’saldré a la calle, y si me quieren matar que me maten’, ha señalado.

El juez publicó el pasado viernes un artículo en el periódico gratuito ‘20 Minutos’ titulado ‘F.J. Losantos’ en el que, tras calificar al periodista de la cadena COPE de ‘mentiroso abyecto’, recordaba: ‘Los de Terra Lliure te tirotearon. Fueron crueles al herirte en la pierna. De haber apuntado al corazón, nada te hubiesen lesionado porque careces de él’.

En este sentido, los autores de las amenazas advierten al juez que le van a disparar o apuñalar en el corazón.

Tras la polémica levantada por el artículo, Fanlo ha publicado en el mismo periódico una disculpa dirigida a Jiménez Losantos en la que escribe que no era su intención ofenderle y que ‘cuando me refería a su corazón, lo hacía de manera metafórica’ pues ‘yo no deseo ni su muerte ni la de nadie’.

La dirección de ‘20 minutos’ ha comunicado al juez que no volverá a escribir en este periódico gratuito.

Terra Actualidad - EFE